jueves, 22 de diciembre de 2016

Hay buenas maneras de corregir sin castigar.

Hay buenas maneras de corregir sin castigar y es llamando la atención con voz de autoridad para que tengan respeto a un cuerpo que solo es prestado, instruyendo y enseñando que todo lo bueno o lo malo que se hace, regresa como boomerang y de igual forma. Por ello es que cada uno debe hacer lo mejor de su vida para vivir feliz y ser un ejemplo para sus hijos y/o parientes y eso mismo enseñe a otros para que vivan en paz.
Cuando cometan un error garrafal y se olviden de cumplir sus promesas. Procuren pedir perdón y disculparse a tiempo para que nunca nadie les haga lo mismo. Más vale enmendar un error a tiempo que vivir atado a su propia maldad. Deben saber llamar la atención, dar un consejo y sugerir y nunca imponer para que todos tengan ojos, oídos y entendimiento para que aprendan a vivir en perfecta paz. 
Desde que cada uno tiene uso de razón sabe lo que es bueno y lo que es malo. Por lo tanto cuando cada uno es mayor de edad, es responsable de sus actos y sabe muy bien lo que está haciendo y nunca debe pretender hacerse la víctima y buscar culpables si está obrando mal en la vida.
Hay buenos padres que crían bien a sus hijos y los hijos le salen malos, ingratos, abusadores, vividores, mantenidos, viciosos y hasta delincuentes y es porque es su decisión voluntaria ser así y nadie tiene el derecho ni tiene porque culpar a Dios ni a los padres de sus viles acciones.
Todo esto cambiará cuando cada uno deje de ser títere de sus propios instintos, impulsos y debilidades Y decida para siempre evolucionar y piense como lo que es: un ser humano racional y pensante.
Existe gente tan cruel y despiadada que hace perversidades y manda a hacer daño, a lastimar, a robar, a estafar, a secuestrar, a dejar discapacitado y a exterminar a personas buenas y otros hasta son sus cómplices y hacen leña del árbol caído y todavía tienen el descaro de decir: ¡Miren a esa persona siempre le pasa todo lo malo...! Esa gente que goza del dolor ajeno, que se dedica a lastimar, a envidiar a desprestigiar a personas buenas y exitosas son entes macrobios, tóxicos y venenosos, que contaminan a la humanidad y a la atmósfera.
Es fácil reconocer a esa gente porque es exactamente como los virus, bacterias, parásitos y hongos que provocan mil enfermedades físicas y mentales y acaban con muchos cuerpos.
! Cuídense y aléjense lo más lejos que puedan de esos entes tóxicos despreciables que son títeres, marionetas y robots de su propia perversidad!
Hay gente que recepciona un mensaje de acuerdo a su conveniencia y a su mínima capacidad de entendimiento, evolución y razonamiento. En cambio las personas racionales y evolucionadas captan, entienden y aceptan cada buen mensaje que reciben en su máxima capacidad de humildad y bondad como cuando estuvieron en la etapa de niños, adolescentes y jóvenes, que aún les faltaba conocer más sobre las lecciones y las experiencias de la vida para tener en cuenta la buena orientación y estar prevenido y alerta, ya que en el planeta tierra hay entes del enemigo que se rebeló contra Dios, que son engendros demoniacos de la oscuridad, que manipulan, dominan y controlan como títeres, marionetas y robots a gente involucionada y sin autoestima, que tiene predisposición a intoxicar, envenenar y contaminar su propia vida para hacer lo mismo con personas incautas, que confían y creen en sus engaños, falsedades y patrañas porque quieren acabar con todo lo bueno creado por Dios.